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¿Cómo prevenir la demencia en los adultos mayores?

Para la OMS la demencia es un síndrome debido a una enfermedad cerebral, generalmente de naturaleza crónica o progresiva, en la que hay déficit de múltiples funciones corticales superiores y entre ellas: la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio. El déficit cognoscitivo se acompaña generalmente, y a veces es precedido de un deterioro del control emocional, del comportamiento social o de la motivación[1] pero, ¿Es posible prevenir la demencia en adultos mayores? ¿Cuáles son los síntomas de la demencia en los adultos mayores? ¿Cuáles son las causas de la demencia en los adultos mayores?, en las siguientes líneas te brindamos más información sobre el tema.

¿Qué es la demencia en los adultos mayores?

El concepto más amplio de demencia, de acuerdo con la Organización Mundial de Salud (OMS), plantea que esta es una merma global de las funciones cerebrales superiores adquiridas, que abarcan las funciones de la memoria, la capacidad de resolver problemas cotidianos, la ejecución de habilidades sensitivo-motoras y sociales, las funciones del lenguaje y la comunicación, así como la función de control de las reacciones emocionales, sin perturbación marcada de la conciencia. Este proceso casi siempre es progresivo[2].

¿Cuáles son las causas de la demencia en los adultos mayores?

La demencia senil se origina principalmente por el daño o la pérdida de las células nerviosas y sus conexiones en el cerebro, lo que afecta funciones como la memoria, el pensamiento y el comportamiento. Este daño puede ser causado por diferentes enfermedades y condiciones, siendo las más frecuentes:

  • Enfermedad de Alzheimer: Es la causa más común, responsable de la mayoría de los casos de demencia senil.
  • Demencia vascular: Debida a problemas en el flujo sanguíneo cerebral, como accidentes cerebrovasculares, lo que provoca una nutrición deficiente de las neuronas.
  • Demencia con cuerpos de Lewy: Caracterizada por la acumulación de proteínas anormales (cuerpos de Lewy) en el cerebro.
  • Demencia frontotemporal: Relacionada con el deterioro de los lóbulos frontales y temporales del cerebro.
  • Enfermedad de Parkinson: Puede evolucionar hacia demencia en etapas avanzadas.
  • Otros factores y condiciones que pueden contribuir o desencadenar demencia senil incluyen traumatismos craneales, tumores cerebrales, infecciones del sistema nervioso central, enfermedades metabólicas, deficiencias vitamínicas (como falta de vitamina B12), consumo excesivo de alcohol y uso de ciertos medicamentos.
  • El envejecimiento es el principal factor de riesgo, pero la demencia senil no es una consecuencia inevitable de la edad, sino el resultado de enfermedades y condiciones que afectan el cerebro.

¿Cuáles son los síntomas de la demencia en los adultos mayores?

Los síntomas de la demencia senil son variados y suelen aparecer de manera gradual, afectando principalmente la memoria, el pensamiento, el comportamiento y la capacidad de realizar actividades cotidianas. Entre los más frecuentes se encuentran:

  • Dificultad para realizar tareas cotidianas: Problemas para cocinar, vestirse, bañarse o manejar las finanzas.
  • Confusión mental: Dificultad para concentrarse, pensar con claridad o tomar decisiones.
  • Desorientación espacial y temporal: Perderse en lugares familiares, no saber qué día, mes o año es, o cómo regresar a casa.
  • Problemas de movilidad y coordinación: Torpeza, dificultad para caminar, pérdida de equilibrio o cambios en la forma de caminar.
  • Problemas de lenguaje: Dificultad para encontrar las palabras correctas, comprender conversaciones o expresar pensamientos.
  • Insomnio o cambios en el patrón de sueño: Dormir más o menos de lo habitual.
  • Cambios de personalidad: Irritabilidad, apatía, depresión, ansiedad o cambios bruscos de humor.
  • Alucinaciones o delirios: Ver o escuchar cosas que no existen, o creer cosas que no son reales.
  • Pérdida de memoria: Olvido de eventos recientes, citas, nombres de personas conocidas o repetición de preguntas.
  • Pérdida de interés en actividades habituales: Desinterés por hobbies o tareas que antes disfrutaban.
  • Aislamiento social: Dificultad para interactuar con otras personas o mantener conversaciones.
  • Conductas inapropiadas: Actitudes fuera de lugar o comportamientos extraños.

Estos síntomas pueden variar en intensidad y pueden agravarse con el tiempo. Es importante consultar a un especialista si se observan cambios significativos en un adulto mayor.

¿Cómo prevenir la demencia en los adultos mayores?

Aunque la demencia no se puede prevenir por completo, se puede tomar medidas respaldadas por la evidencia para reducir riesgo o retrasar su aparición en los adultos mayores:

  • Mantener una alimentación saludable: Seguir una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y pescado (fuente de ácidos grasos Omega-3) ayuda a proteger la salud cerebral y aporta antioxidantes beneficiosos.
  • Hacer ejercicio físico regularmente: Realizar actividad física, como caminar a paso rápido al menos 30 minutos al día, mejora la circulación cerebral y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, que están asociadas al desarrollo de demencia.
  • No consumir tabaco y/o alcohol: No fumar y limitar el consumo de alcohol disminuye el riesgo de enfermedades vasculares y, por tanto, de demencia.
  • Controlar enfermedades crónicas: Mantener bajo control la presión arterial, el colesterol, la diabetes y otras enfermedades crónicas reduce el riesgo de daño cerebral y demencia.
  • Realizar actividades de estimulación cognitiva: Mantener la mente activa con actividades como leer, resolver crucigramas, aprender cosas nuevas, jugar juegos de mesa o participar en talleres artísticos y sociales ayuda a fortalecer las conexiones neuronales y frena el deterioro cognitivo.
  • Socializar activamente: Socializar y mantener contacto frecuente con familiares y amigos previene el aislamiento social, un factor de riesgo importante para la demencia.
  • Adecuada salud del sueño: Un descanso adecuado (7-8 horas por noche) es esencial para la salud cerebral y la prevención del deterioro cognitivo.
  • Evitar el estrés: Evitar el estrés crónico también contribuye a la salud cerebral.
  • Cuidar la audición y la visión: Tratar la pérdida auditiva y visual puede ayudar a reducir el riesgo de aislamiento social y deterioro cognitivo.
  • Además, es importante acudir a controles médicos periódicos para la detección y manejo temprano de factores de riesgo y enfermedades asociadas.

[1] Guía de bolsillo de la CIE-10. Clasificación de los trastornos mentales y del comportamiento. Madrid: Editorial Médica Panamericana; 2000.

[2] Guerra Hernández MA, LLibre Guerra JC, Perera Miniet E. Síntomas psicológicos y conductuales en pacientes con demencia. Rev Haban Cienc Méd [internet]. 2009 ene.-mar. [citado 12 feb. 2014];8(1):[aprox. 9 p.]. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1729 -519X2009000100018&lng=es&nrm=iso&tlng=es

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Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y educativos.
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Ante cualquier duda o síntoma persistente, se recomienda acudir a un profesional de la salud.

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